viernes, 16 de mayo de 2008

Cuenta atrás


Por fin ha llegado la semana grande de muchos fans de Indiana Jones.
No creo que haya quedado una sola página que trate sobre cine que haya querido ignorar el gran estreno de la cuarta parte de esta icónica saga, inicada allá por el año 1977 cuando Lucas, durante unas vacaciones en Hawai y mientras esperaba el estreno de La Guerra de las Galaxias, decidió comentarle su idea a su gran amigo Steven Spielberg. Y es que así nació un mito, junto a un castillo de arena que debía mantenerse en pie para asegurar el éxito de una película innovadora, que basaba su éxito en recuperar la esencia del cine b de aventuras.
La música, la imagen, el sombrero, el látigo, la cazadora, el guapísimo Harrison Ford, el genial Steven Spielberg, el todopoderoso George Lucas, y la gran simpatía que emana el proyecto... Una película para fans, para aventureros, y también para aquellos que quieran criticarla, que serán muchos...

Para más información:

http://www.indianajones.com/intl/es/site/

http://www.indianajones.es/articulos/nacimientomito.php

P.

lunes, 5 de mayo de 2008

Sentimientos enfrentados...

Siempre nos dejamos llevar por ciertos prejuicios... y quien diga lo contrario, no sabe lo que dice. ¿Cuántas películas nos hemos negado a ver porque "no tienen buena pinta"? ¿o porque el director sólo hace cosas... "raras"? ¿O porque participa en el proyecto un actor determinado que no nos gusta?

A este último caso quería hacer referencia. Los actores. ¿Cuándo decidimos que un actor nos cae mal? No me refiero a que no nos guste cómo actúa, si no que no nos gusta como persona... o lo que sea. Porque para poner un ejemplo, os confesaré que odio a Ben Affleck. Es así y punto.


Y luego descubrí su papel en Shakespeare in Love.

Será porque hace de pedante...
Será porque interpreta a un personaje algo "insoportable"...
¿Repelente? ¿Engreído?

Será que eso le va bien.

Pero entonces... ¿Por qué me gusta tanto?

P.

viernes, 2 de mayo de 2008

adaptemos

Acabo de terminar de ver "El velo pintado", no deseé desaparecer de la faz de la tierra mientras la veía, pero no es la clase de películas que a mi me gustan comentar... Sin embargo, leyendo que es una adaptación de una novela, se me ocurrió pensar en qué novela me gustaría que adaptasen (bien)...

la última "novela" que leí fue La metamorfosis de Kafka, pero sin duda pasaría mucho miedo ante una adaptación... adaptar a Virginia Woolf, por otro lado, sería demasiado difícil y de 1984 ya existe una "película".



Así que, tras mucho pensar, si me dieran a elegir pediría que adaptasen la novela de Iris Murdoch, La campana.

I.

lunes, 21 de abril de 2008

The hours


Es extraño que aun no me hubiese parado en ella; he hablado de la belleza, de las sensaciones, de ese nosequé que nos provocan algunas películas...

Pero esta película es especial, por Laura Brown, porque Virginia Woolf es mi escritora favorita, por la música, envolvente, sensual, pianesca... Porque me recuerda, me recuerda lo que puedo ser si lo intento, me recuerdo lo que fui en su momento, me recuerda conversaciones...

Y sin ser una tragedia, me hace llorar.


Últimamente sólo se ve reflejado mi cine en el blog porque mi compañera no se decide a publicar ninguna entrada ni a compartir sus opiniones; además, yo soy muy sentimental y muchas veces tiendo a la autobiografía en lugar de a la crítica...


En todo caso... supongo que esta la habrán visto todos... pero si no es así, no me obliguen a castigarles.

I.

miércoles, 16 de abril de 2008

Savage Grace




En esta vida, a veces, hay que ser valientes.





Todos aquellos que aun no la han visto, a qué esperan?

sábado, 12 de abril de 2008

El elogio de la belleza

Es cierto, lo reconocemos, el cine de denuncia social es muy bueno, nos gusta, lo necesitamos (Los lunes al sol, El jardinero fiel, Lejos del cielo...); nos gustan también aquellas películas que cuentan historias intensas proyectadas en personajes concretos, historias de personajes que luchan, trabajan, ganan y pierden (Promesas del Este, La familia Savage, Juegos Secretos...).




Sin embargo, hay otras que van más allá... no sólo nos gustan, nos hacen pensar y nos muestran personajes que, la mayoría de las veces, se encuentran al límite; sino que todo ello lo rodean con una fina lámina de belleza, de imágenes sublimes, de sonidos maravillosos y nos hacen no querer dejar de mirar nunca los fotogramas que se disparan ante nosotros... sin duda, esas son las que más nos gustan.








Nos gustaría que nos propusierais vuestras bellezas.

martes, 1 de abril de 2008

Lost in translation

Es verdad que cuando ves una película varias veces descubres en ella cosas que la primera y, tal vez, la segunda vez habían pasado completamente desapercibido.
Viendo el otro día esta película de Sofia Coppola, y gracias a la ayuda de un profesor, comencé a analizar lo que Sofia parece querer mostrar de la sociedad japonesa, y cómo quiere hacernos creer que es necesario viajar a otro país, a otra cultura, para sentirnos ajenos y aislados.
Nos retrata una cultura japonesa completamente americanizada y llega a la tésis de que Japón resulta ridículo cuando intenta occidentalizarse puesto que los únicos que pueden comportarse como occidente, son los occidentales...
Es comparable esta idea con la expuesta por Seamus Heaney en su poemario Field Work, ya que propone la idea de un "trabajo de campo" de su propia sociedad Irlandesa en época del Bloody Sunday; la idea de que no es necesario estar en el extranjero para hacer un análisis ni para sentirse ajeno...

Aun así, la película, como ejercicio de estética me parece extraordinario y la banda sonora más de lo mismo... incluso he descubierto que suena una canción de Peaches.





Pues ese ha sido el comentario a favor de la película, y cómo no, ahora me toca a mí llevar la contraria. A pesar de que como "ensayo" pueda resultar una obra fascinante (de hecho, el oscar a mejor guión original me pareció muy justo), no me parece que como película haya llegado al gran público. Para los que la hemos visto una única vez, (como bien se dijo antes, hay películas que es necesario ver en más de una ocasión; y tal vez por eso no debáis hacerme demasiado caso en cuento a este tema...) nos hemos quedado con una sensación un tanto "agridulce", es decir, sin saber si debíamos sonreir o llorar, desesperarnos por la lentitud de ciertas partes de la trama o disfrutar de las excentricidades de que se mostraban...

Desde mi punto de vista, muchos fuegos artificiales para poca cosa... aunque visto de otro modo: ¿quién es capaz de sacar una película entera de un tema tan ordinario, tan... "cotidiano"?